Unidos por el espanto: el peronismo congela la interna, se abraza a las PASO y desafía a Milei

Kicillof, Máximo y Massa volvieron a mostrarse juntos para defender las primarias frente al avance del Gobierno nacional. Una tregua táctica que no despeja las diferencias por el liderazgo ni la pelea por las candidaturas de 2027.
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Axel Kicillof, Máximo Kirchner y Sergio Massa volvieron a sentarse en la misma mesa para discutir uno de los principales dilemas que atraviesa al peronismo de cara a 2027: qué hacer con las PASO y cómo ordenar una interna que todavía exhibe fuertes diferencias. El encuentro se realizó en la Casa de La Pampa, en la Ciudad de Buenos Aires, y reunió también a gobernadores peronistas y a los jefes de los bloques opositores en el Congreso.

De la cumbre participaron los gobernadores Gildo Insfrán (Formosa), Sergio Ziliotto (La Pampa), Ricardo Quintela (La Rioja) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego), además del senador y exgobernador santiagueño Gerardo Zamora. También estuvieron Germán Martínez y José Mayans, titulares de los bloques peronistas en Diputados y el Senado, respectivamente, quienes estuvieron a cargo de la organización del encuentro.

Para el analista político Carlos Germano, el encuentro constituye una señal positiva, aunque advirtió que el Gobierno nacional llega mejor parado que meses atrás en su objetivo de suspender las PASO. En ese escenario, consideró que las conversaciones entre Kicillof, Máximo y Massa solo tendrán impacto si logran traducirse en definiciones concretas y no quedan reducidas a una nueva tregua.

“Se reunieron en agosto y después salieron a matarse el 17 de octubre”, recordó, y señaló que el principal nudo de la interna sigue siendo la disputa por la centralidad del peronismo bonaerense: la aspiración de Kicillof a liderar el espacio convive con el peso que aún conserva Cristina Kirchner, especialmente en el Conurbano. Mientras esa cuestión no se resuelva, advirtió, “van a seguir dando vueltas” sin terminar de definir el rumbo.

La reunión tuvo como eje la defensa de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias frente al intento del Gobierno de Javier Milei de suspenderlas o eliminarlas. Se trata de una discusión que excede el mecanismo electoral: para los distintos sectores del peronismo, las PASO aparecen como una posible vía para resolver una interna que, por ahora, no encuentra una conducción común ni una estrategia electoral unificada.

La cumbre tuvo además un antecedente directo. El 12 de agosto, Kicillof, Máximo y Massa ya habían participado de un encuentro de características similares junto a gobernadores. Desde entonces, las diferencias internas lejos estuvieron de desaparecer. De hecho, el último 17 de Octubre volvió a exhibir la fragmentación: las distintas tribus del peronismo realizaron actos separados, con Kicillof, Máximo y Massa en escenarios diferentes.

En ese escenario, Kicillof viene planteando que el peronismo debe conservar las PASO como herramienta para dirimir sus diferencias y ordenar una eventual competencia interna. La postura se vincula también con su propia construcción política: el Movimiento Derecho al Futuro (MDF) busca consolidarse como espacio propio dentro del peronismo bonaerense y proyectar al gobernador más allá de la Provincia.

La posición del mandatario bonaerense encuentra respaldo en su entorno. En una entrevista con La Tecla, Andrés “Cuervo” Larroque sostuvo que quien sea candidato debe ser también quien conduzca el espacio y cuestionó la experiencia de una conducción colegiada. “Cuando tenés una conducción disociada o diversificada, la fuerza política pierde eficacia”, planteó el ministro, al reivindicar una conducción con capacidad de decisión.

Larroque, además, rechazó la idea de que el MDF constituya simplemente una construcción “kicillofista” destinada a disputar territorios a otros sectores. “Nosotros no construimos kicillofismo, nosotros somos peronistas”, afirmó, y definió al espacio como una herramienta para revitalizar al justicialismo en un momento de crisis y estancamiento.

Pero la defensa de las PASO no implica, al menos por ahora, un acuerdo sobre una lista única. El planteo de Kicillof parte justamente de la posibilidad de que las distintas expresiones del peronismo compitan dentro de un mismo esquema para luego ordenar la representación. En paralelo, desde La Cámpora aparecen señales de distancia con el armado del gobernador.

Desde La Cámpora se cuestionó el proyecto político de Kicillof y advirtió sobre la falta de diálogo con el sector de Máximo Kirchner. La tensión expone uno de los principales obstáculos para cualquier intento de síntesis: mientras el gobernador avanza con una estructura política propia, La Cámpora mantiene su peso territorial y parlamentario y reclama un lugar central en las definiciones.

La discusión electoral también tiene un contrapunto directo con la Casa Rosada. El jefe de Gabinete, Diego Santilli, ratificó que el Gobierno nacional buscará avanzar con la eliminación o suspensión de las PASO y sostuvo que cuenta con los votos para aprobar la iniciativa, aunque las negociaciones en el Congreso todavía no están cerradas. El oficialismo argumenta que las primarias implican un gasto elevado y obligan a los ciudadanos a concurrir a las urnas en múltiples oportunidades.

Desde la Provincia, Carlos Bianco salió a cuestionar esa estrategia y sostuvo que modificar las reglas electorales para beneficiar a una fuerza política no tiene justificación institucional. El ministro de Gobierno bonaerense vinculó el intento de suspender las PASO con la necesidad del oficialismo nacional de evitar que la oposición pueda organizarse de cara a 2027.

El propio Larroque puso el foco en esa cuestión al sostener que, si Kicillof fuera candidato presidencial en 2027, quien encabece la fórmula debería asumir también la conducción política. “El que sea candidato tiene que ser quien conduzca”, planteó.

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