Presley Gerber, hijo de la supermodelo Cindy Crawford y del empresario Rande Gerber, murió el 20 de septiembre a los 27 años en un centro de rehabilitación de Los Ángeles.
Meses antes, en marzo, el modelo viajó a Cancún y se sometió a un tratamiento experimental con ibogaína en la clínica Beond Ibogaine. En un video grabado allí describió el momento previo como “un instante de quietud antes de que todo cambiara”, dijo que estaba “absolutamente aterrorizado” y que esa debía ser “la última vez”. Cindy Crawford lo llamó “guerrero”. Su hermana, Kaia Gerber, escribió que estaba orgullosa.
La ibogaína es un alcaloide extraído de la raíz del arbusto africano Tabernanthe iboga. En Gabón, el pueblo Bwiti la usa en rituales de iniciación. En dosis altas produce un estado disociativo de 12 a 24 horas. Se investiga como recurso experimental contra la adicción a opioides porque puede atenuar la abstinencia.
La Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes reconoció ese potencial y, al mismo tiempo, advirtió que el tratamiento “podría tener consecuencias letales” si no hay supervisión médica estricta. La OMS no la incluye entre sus recomendaciones firmes: el estándar sigue siendo metadona o buprenorfina bajo control clínico.
El riesgo más documentado es cardíaco. La sustancia interfiere con la actividad eléctrica del corazón, puede alargar el intervalo de recarga entre latidos y desencadenar arritmias o un paro, incluso en personas jóvenes.
Antes del viaje a Cancún, Gerber había hablado en público de depresión, ansiedad severa y adicciones. En diciembre de 2025 contó que estaba bajo un esquema médico con buprenorfina, Xanax y Valium para crisis de pánico. Nada de eso, por ahora, cierra la causa de su muerte. Lo que sí queda a la vista es el contraste: una sustancia con promesa terapéutica, sin fiscalización internacional, ofrecida en México sin marco clínico uniforme, y un joven de 27 años que fue a buscar una última chance.
La conductora de 99 años permanece internada y bajo observación permanente luego de recaer apenas cinco días después del alta. Su estado general es estable, recibió visitas familiares y el próximo parte médico oficial está previsto para el lunes
El jefe de Gobierno cuestionó la declaración de inconstitucionalidad de un artículo de la nueva normativa y sostuvo que la magistrada “no está cumpliendo con la ley”.