Comienza el poroteo de votos: la jugada del Gobierno para avanzar con Zonas Frías

Nación acordó ampliar el consumo eléctrico subsidiado en el Norte Grande y apuesta a que el entendimiento facilite la aprobación de una reforma resistida por varias provincias.
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El Gobierno nacional decidió no avanzar, por ahora, con una ley para darle carácter permanente al nuevo esquema de subsidios eléctricos para las Zonas Cálidas. El beneficio acordado con los gobernadores del Norte Grande será instrumentado mediante una resolución, pese a que algunos mandatarios reclamaban una garantía jurídica de mayor duración. La definición deja abierta una de las principales discusiones del acuerdo energético.

El entendimiento contempla ampliar el consumo subsidiado durante los meses de mayores temperaturas, entre noviembre y abril. En las zonas consideradas muy cálidas, el límite pasará de 300 a 550 kWh, mientras que en las zonas cálidas subirá de 150 a 300 kWh. El acuerdo fue negociado entre funcionarios nacionales y los gobernadores Raúl Jalil, Gustavo Sáenz, Leandro Zdero, Carlos Sadir y Juan Pablo Valdés, junto con equipos técnicos del Norte Grande.

En paralelo, la Casa Rosada busca utilizar el acuerdo para destrabar en el Senado la reforma del régimen de Zonas Frías. El proyecto, que ya tiene media sanción de Diputados, reduce el beneficio automático en buena parte de las regiones incorporadas en 2021 y vuelve a concentrarlo en la Patagonia, Malargüe y la Puna. Para el resto, la asistencia quedaría focalizada en hogares que acrediten condiciones de vulnerabilidad.

El recorte tendría un impacto fiscal estimado en unos $272.000 millones anuales, mientras que la ampliación de los subsidios para las zonas cálidas demandaría entre US$71 millones y US$95 millones por año. El problema para el oficialismo está en el Senado: Mendoza, Santa Fe, Córdoba y Neuquén tienen sectores alcanzados por el régimen actual y existen reparos entre legisladores que podrían poner en riesgo la aprobación.

Con ese escenario, el Gobierno todavía no definió cuándo llevará el proyecto al recinto y dejó el manejo de los tiempos parlamentarios en manos de Patricia Bullrich. La estrategia apunta a asegurar primero los votos de los gobernadores del Norte sin perder respaldos entre las provincias afectadas por la quita. La negociación energética se cruza, además, con las tensiones internas de La Libertad Avanza por el manejo del Congreso y con las diferencias de Bullrich con Martín y Eduardo “Lule” Menem.

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